Breviario del Azulefante

Visiones y Perversiones

Faro

Los equipos no funcionan desde hace varios meses. Digo meses con cierta molestia porque, para ser sinceros, no sabemos cuánto tiempo ha pasado desde que los equipos fallaron. Si el ingeniero estuviera vivo tal vez sabría cómo repararlos. Intento medir los días marcando una línea después de dormir, pero no sé cuán preciso sea mi reloj interno, y menos en estas circunstancias. Incapaces de continuar con las mediciones, jugamos ajedrez y ping-pong en el área común. El único equipo que funciona es un receptor de onda corta que continúa recibiendo la señal programada. Según entiendo, mientras que la señal sea fuerte y clara nuestro curso no debe cambiar, pero con los equipos averiados es difícil confirmar esta certeza. Nos resignamos, pues, a creer que tres pitidos cada treinta segundos son una señal de calma, un faro sonoro que lentamente nos atrae de regreso a nuestra casa.

Notes